» El otro villano de la película

Esta nota fue creada el lunes, 29 abril, 2013 a las 3:00 hrs
Sección: La corazonada

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, con unos 18 millones de personas fallecidas cada año, sobre todo por infarto del miocardio.

El colesterol alto en la sangre es un factor de riesgo ampliamente conocido y ya lo hemos analizado en La Corazonada, pero hoy los quiero informar sobre el otro villano de la película: los triglicéridos, que son también un factor de riesgo, sobre todo en diabéticos, en obesos y en personas que heredan la enfermedad.

Conviene recordar que son el principal tipo de grasa transportada por el organismo, por lo que de ninguna manera estamos hablando de una grasa rara o poco frecuente.

Una molécula de glicerol y tres ácidos grasos, tanto saturados como los insaturados forman un triglicérido, así que los triglicéridos reciben su nombre de su estructura química y por ser moléculas de grasa, son el otro villano de la película.

El glicerol o glicerina, es un alcohol de sabor dulce y es uno de los principales productos de la digestión de las grasas. En general los ácidos grasos saturados son derivados de grasa sólida o semisólida a temperatura ambiente como la manteca, el tocino, la mantequilla y muchos más.

Las grasas insaturadas son líquidas a temperatura ambiente como el aceite de oliva y canola que no contienen nada de colesterol y algunas que lo contienen en poca cantidad como el aceite de coco.

El hígado también produce triglicéridos de manera directa y cambia cualquier fuente de energía a triglicéridos. Si el cuerpo no los necesita, los pasa a las células grasas para su almacenamiento, con lo que nos hace ganar peso.

El nivel normal es de 150 mg o menos por cada 100 ml de sangre, determinado en ayuno de 12 horas para que sea más fidedigno, como también se recomienda con la determinación del colesterol, el villano favorito de la película.

Aumentos superiores a 1000 por cada 100ml de sangre se relacionan con pancreatitis, una grave inflamación del órgano abdominal encargado de producir sustancias para la digestión pero también es el encargado de producir la insulina, por lo que una lesión de este órgano puede producir la muerte o dejar una severa diabetes mellitus como secuela.

Este es el tipo de pacientes diabéticos que se enferman sin tener herencia de sus padres para padecer la diabetes mellitus.

Varias enfermedades producen elevaciones importantes de triglicéridos como la diabetes mellitus, la obesidad, la baja de la función de la glándula del cuello (el tiroides) que es la enfermedad conocida como hipotiroidismo, la insuficiencia renal, el alcoholismo y el tabaquismo.

Se ha relacionada con el estrés pero hay controversia al respecto, si bien lo que es seguro es que los triglicéridos aumentan con la edad, la menopausia y el consumo de algunos medicamentos como los diuréticos y los anticonceptivos.

Después de comer, todas las grasas son convertidas a triglicéridos y liberados a la sangre y lo mismo puede pasar con los carbohidratos complejos, como serían los pasteles, galletas, frutas en almíbar, sopas de pasta y pan.

Por eso, estos alimentos hacen aumentar de peso a las personas y a la larga favorecen el desarrollo del síndrome metabólico y la diabetes.

La grasa abdominal es un verdadero órgano endócrino, es decir, que produce hormonas, que a su vez estimulan al hígado para producir triglicéridos.

Cuando hay muchos en la sangre, el organismo los une a una proteína, a una molécula de colesterol y entonces los llamamos lipoproteínas de baja y alta densidad, aunque cuando hay un exceso de triglicéridos, el proceso tiende a la formación de lipoproteínas de muy baja densidad, que son muy peligrosas pues son las más se infiltran en la pared de las arterias para irlas tapando, proceso que ya ustedes conocen como ateroesclerosis.

Podemos concluir que los triglicéridos son una grasa muy útil para conservar energía, pero debemos ser muy cuidadosos en mantener sus niveles en límite normal, pues su elevación sostenida se asocia con ateroesclerosis y sus consecuencias: el infarto del miocardio y las lesiones cerebrovasculares.

El tratamiento básico tiene varios aspectos: perder peso, llevar una dieta baja en carbohidratos y en grasas de origen animal, mantener un alto consumo de fitoesteroles y de omegas 3, 6 y 9 como los que proporcionan el pescado, aceitunas, la soya, el aceite de canola, aceite de oliva y semillas oleaginosas como almendras y nueces.

En general la dieta al estilo mediterráneo como se las he descrito en otra Corazonada, resulta muy útil como parte del manejo de la enfermedad por triglicéridos altos, sobre todo asociada a ejercicio físico de tipo aeróbico por lo menos 30 minutos unas 4 veces a la semana.

Los medicamentos de elección para esta enfermedad son los fibratos, un tipo de fármaco que bloquea al hígado para disminuir la producción de triglicéridos, que son muy bien tolerados a corto plazo, además de que aumentan el nivel de lipoproteínas de alta densidad unidas a colesterol, el llamado colesterol bueno, en un 10 a 15%.

Pero a largo plazo se han descrito varios problemas, sobre todo al asociarlos al principal medicamento para bajar el colesterol, las llamadas estatinas. Se han descrito lesiones musculares, producción de cálculos biliares, así como inflamación del páncreas, por lo que se consideran medicamentos de segunda elección.

Espero haberles dado suficiente información sobre los triglicéridos, el otro villano de la película de las enfermedades cardiovasculares y que frecuentemente no recibe la atención suficiente.

 Mail: ricardo.jauregui03@gmail.com

Hasta la próxima.





           



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