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  • » Una misteriosa enfermedad que en realidad es muy común: la disautonomía

    Esta nota fue creada el lunes, 21 diciembre, 2015 a las 6:45 hrs
    Sección: La corazonada

    El objetivo de la columna de hoy es llevarles la información suficiente para que sean capaces de reconocer una enfermedad muy común, que tiene manifestaciones múltiples, muchas relacionadas con el sistema circulatorio, por lo que los cardiólogos somos los especialistas que tratamos más pacientes con este problema.

    La disautonomía es una enfermedad misteriosa porque sus manifestaciones son poco claras, se presentan de formas muy variadas y tienen una gran variación entre las mismas personas. Siempre se ha insistido en que no hay enfermedades sino enfermos, para destacar que un problema de salud no debe considerarse siempre igual en todas las personas, de hecho muchos de los pacientes con disautonomía son calificados de hipocondríacos y neurasténicos como se les llamó por mucho tiempo. De hecho en la misma persona puede presentarse de varias maneras, en diferentes momentos de su vida. Así se comporta la disautonomía, pues el paciente tiene etapas muy difíciles y otras en las que no tiene problema alguno.

    Situaciones como el cansancio crónico, los desmayos inexplicables, palpitaciones y taquicardias de causa desconocida, son ejemplos de las formas como se expresa esta enfermedad.

    Lo primero es que entiendan que este problema se relaciona con un mal funcionamiento del sistema vegetativo, que por otra parte, se presenta en una persona por lo demás sana y esto es lo más desconcertante, pues la enfermedad es una alteración del funcionamiento del sistema nervioso vegetativo y no es una enfermedad estructural, por lo tanto los estudios de rayos X, ultrasonidos, exámenes de laboratorio de todo tipo y cualesquier estudio que se haga muestra a un paciente con un organismo sano, aunque la persona se siente muy mal en diversos momentos de su vida.

    El sistema vegetativo se encarga de todas las funciones que nuestro cuerpo tiene que realizar para mantenernos vivos pero que no podemos controlar de manera consciente, como el movimiento intestinal, el ritmo cardíaco, la respiración, el control de la temperatura corporal, el riego sanguíneo a todos los órganos y varias decenas de funciones de nuestro cuerpo.

    La disautonomía es muy frecuente. Este es el caso de pacientes que se desmayan con facilidad, sobre todo es el problema de miles de personas que manifiestan que sufren de presión baja de manera intermitente. Esto se debe a que el mal funcionamiento del sistema vegetativo les impide llevar una vida normal al tener la frecuencia cardíaca muy alterada pero además puede ser que tenga el corazón lento de manera constante, menor a sesenta por minuto y otros pacientes en cambio, tienen taquicardia sostenida de manera inexplicable, es decir, tienen 120 latidos en reposo de manera constante. En ambos casos, pero sobre todo en las personas con el corazón lento, se pueden desmayar de manera espontánea en múltiples circunstancias y sus estudios seguirán siendo normales.

    La causa es desconocida, a pesar de que hay algunas posibilidades de transmisión genética pero no está reconocida esta situación. Es más frecuente en mujeres, veinte veces más común que en hombres, pero no se ha demostrado relación con los genes.

    Una tercera parte de los pacientes tienen positiva la prueba de inclinación en mesa basculante, un examen que realizamos a los pacientes que sufren de desmayos múltiples inexplicables y que se realiza en varios hospitales públicos y privados. Consiste en hacer registros de la presión arterial y la frecuencia cardíaca en varias posiciones en esta mesa especial de exploración clínica, con el paciente sujeto en forma cómoda, pues si se desmaya podría golpearse al caer de la mesa. Se mantiene al paciente en estas posiciones por tiempos prolongados y se considera positiva al sufrir un descenso brusco de la tensión arterial sin que haya taquicardia refleja, sobre todo si el paciente se desmaya, lo que llamamos un síncope neurocardiogénico, que sería la máxima expresión de la disautonomía.

    No todos los pacientes con este problema responden igual a la mesa basculante, por lo que una prueba negativa no descarta que la persona sufra de la disautonomía. Sólo se demuestra que no tiene síncope, pero no descarta que padezca la enfermedad.

    En algunos pacientes la principal manifestación se relaciona con el corazón lento, de tal manera que si mantienen menos de 40 latidos por minuto y han sufrido desmayos de manera repetitiva, el monitoreo electrocardiográfico de 24 horas (conocido como Holter) es el estudio de elección y el único que saldrá alterado.

    El tratamiento varía en cada persona y depende de las manifestaciones específicas que predominan en el cuadro clínico aunque hay ciertos lineamientos generales, como el ejercicio cotidiano, aumentar el consumo de sal y líquidos así como tener buenos hábitos de sueño.

    En personas que tienen baja presión, lo que los médicos llamamos hipotensión arterial, los esteroides son la base principal. Cuando el paciente tiene el corazón muy lento, usamos medicamentos que aceleren al corazón como el salbutamol o la orciprenalina que se usan para otros problemas como el asma y para evitar el parto prematuro respectivamente. Los bloqueadores de adrenalina como el propranolol, metoprolol y el pindolol son la base del tratamiento para el cansancio crónico, la taquicardia inapropiada y el síncope neurocardiogénico y los resultados son notablemente buenos.

    Espero haberles brindado suficiente información y despertar su curiosidad por una enfermedad misteriosa, poco diagnosticada y sin embargo, muy común.

    ricardo.jauregui03@gmail.com

    Hasta la próxima.





               



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