• El tiempo





  • » Paracetamol para Pemex

    Esta nota fue creada el martes, 9 febrero, 2016 a las 6:03 hrs

    El presidente Enrique Peña decidió cambiar de golpe a los directores de Pemex, del IMSS y a la secretaria de Salud, en momentos en los que el país atraviesa precisamente una crisis petrolera y una amenaza de salud denominada zika.

    Lo de Pemex se venía anunciando desde hace varios meses, igualmente la llegad de José Narro a la Secretaría de Salud, luego de que terminara su rectorado en la UNAM.

    Hasta donde se tenía conocimiento, Emilio Lozoya Austin venía haciendo un buen trabajo en Pemex; logró reducir el voraz sistema de pensiones que tenía el sindicato, moderó las ambiciones del líder Carlos Romero Deschamps y comenzaba un proceso de reestructuración en la empresa que implica, de entrada, el despido de 15,000 trabajadores.

    Pero Pemex no pudo disfrutar de las mieles prometidas por la reforma energética debido en buena medida al fracaso de la primera licitación de la Ronda Uno, en la que apenas se captaron poco más de 140 millones de dólares de inversión cuando se esperaban miles de millones.

    Después el mercado petrolero se cayó hasta colocar a la mezcla mexicana en precios bajos históricos, lo que necesariamente obligará al gobierno mexicano a realizar ajustes al gasto en este año y en el siguiente, según anunció el propio Luis Videgaray.

     El trabajo de Lozoya no rindió los frutos que esperaban Peña y Videgaray y por eso se va; llega a sustituirlo José Antonio González Anaya, “Pepetoño”, quien hasta ayer dirigió al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

    González formó parte del equipo principal de Agustín Carstens cuando el hoy gobernador del Banco de México ocupó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, junto con José Antonio Meade.

    Experto en pensiones, Pepetoño sorteaba como podía la crisis crónica de recursos que padece el IMSS y que este año podría agravarse por el recorte presupuestal que se anticipa.

    Lo de Narro no sorprende; ni siquiera Juan Ramón de la Fuente, amigo personal de Ernesto Zedillo coincidió tanto con la administración Federal como el nuevo secretario de Salud.

    Mercedes Juan sin duda realizó un trabajo aceptable, pero falló –como casi toda la administración federal- en difundir las tareas exitosas que encabezó.

    Funcionaria con alergia a los medios de comunicación, Mercedes Juan raramente salía a explicar la posición de la dependencia –que se entiende era la del gobierno federal- en temas tan espinosos como la legalización del uso de la mariguana con fines terapéuticos o incluso la legalización del aborto que se discute en algunos estados del país.

    Pasaban meses y meses de discusión hasta que la presión mediática la obligaba a asomar la cabeza; entonces emitía un boletín.

    Al IMSS llega Mikel Arreola, quien encabezó la Cofepris desde Felipe Calderón; su trabajo en dicha Comisión ha sido uno de los mejores en por lo menos los 20 años anteriores.

    Peña, quien es sobradamente conocido por su resistencia a realizar cambios, debió balancear el costo-beneficio de mantener a sus amigos en sus cargos o cambiarlos para rescatar el barco.

    Puede ser que la jugada le salga bien.

    Pero un viejo dicho ranchero dice “que no se cambia caballo a mitad del río”.

    A menos claro, que los caballos no obedecieran las órdenes.

    *

    Lamentablemente se confirmó la muerte de dos de los cinco jóvenes secuestrados por policías municipales de Tierra Blanca, Veracruz, que fueron entregados a la delincuencia organizada.

    Las autoridades federales y locales encargadas de la investigación se reunieron ayer con los padres de los jóvenes desaparecidos para informarles de los resultados de las más recientes investigaciones.

    Los restos –ni siquiera cuerpos- de dos de los desaparecidos coincidieron con las muestras de ADN ofrecidas por los familiares.

    Siguen desaparecidos tres de los cinco aunque, por lo resultados ofrecidos ayer, son pocas la esperanzas de localizarlos con vida.

    ¿Hay manera de reparar una desgracia de ese tamaño? Ni con todo el oro del mundo.

    *

    La renuncia al PRI de Carlos Joaquín González en Quintana Roo estuvo precedida de situaciones tragicómicas.

    Pero se veía venir ante la imposibilidad de pasar el veto del gobernador Roberto Borge.

     Y es que, según se dice en el Comité Nacional del tricolor, Borge está empeñado en impulsar a dos candidatos “chamacos”: uno a la gubernatura –que tiene actualmente 32 años- y otro de 26 que quiere ser candidato al municipio de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún.

    Así las cosas, el PRI local necesita una candidato a la gubernatura que unifique a los diferentes grupos y que tenga con qué disputarle la elección a Carlos Joaquín, que sin duda será candidato de una alianza entre el PAN y el PRD.

    Con este escenario, la figura del presidente estatal del PRI, Raymundo King, vuelve a crecer.





               



    Comentarios
    No hay comentarios en “Paracetamol para Pemex”

    El área de comentarios esta cerrada.