
Los venezolanos tienen prohibido salir a festejar la captura del dictador Nicolás Maduro o serán llevados a prisión y juzgados como traidores a la patria.
Así lo establece el Decreto de Conmoción Exterior firmado ayer por la presidenta Delcy Rodríguez, cuya asunción a la máxima magistratura venezolana no propicia la ansiada libertad que reclama su población.
El Decreto, por el contrario, faculta a la dictadura a suspender las garantías individuales bajo el argumento de la protección de la patria.
A partir de ayer y por 90 días, con posibilidad de una ampliación por un tiempo similar, toda la infraestructura de servicios públicos estará bajo el control militar.
Se reforzarán los patrullajes en todos los sectores del país (se entiende para que no los agarren dormidos) y se restriegue el ingreso al país a ciudadanos sospechosos; incluso se puede decretar el cierre total de las fronteras.
Se restringe el libre tránsito para personas y vehículos y se suspende el derecho a las reuniones y manifestaciones públicas.
El Decreto establece ordena a las policías y autoridades militares la “búsqueda y captura’’ de toda persona involucrada en la promoción del ataque armado de los Estados Unidos de América para posteriormente ser juzgados.
Es decir, que si un ciudadano en Venezuela, en cualquier estado, sale a festejar la detención del dictador será detenido, encarcelado y juzgado como traidor.
Si ese es el tributo que debe pagar el pueblo venezolano por la intervención estadounidense, como decimos en México, les salió más caro el caldo que las albóndigas.
Venezuela está lejos aún de alcanzar la libertad y la justicia que reclama su pueblo.
Permanecen los personajes centrales de la dictadura al mando de las instituciones, comenzando por Delcy Rodríguez en la Presidencia, su hermano Jorge Rodríguez al frente de la Asamblea o sea, del Poder Legislativo, Diosdado Cabello, a quién se señala como el operador de todos los negocios ilícitos de los que EUA acusa a Maduro, al frente del aparato de inteligencia y de los grupos de choque que ayer mismo hicieron presencia en la capital Caracas y como jefe del Ejército, otro chavista irredento, Vladimir Padrino López, ministro de Defensa.
Tres días después de la caída de Maduro, los venezolanos tienen, por el momento, poco que celebrar.
Ya se verá en las semanas por venir si la intervención de Trump y su ejército traerá algún beneficio concreto, tangible y medible, a los venezolanos.
****
El próximo 25 de este mes se realizará en Oaxaca el primer ejercicio de revocación de mandato promovido por ciudadanos.
Aunque el gobernador Salomón Jara quiso ponerle piedras al tema, los ciudadanos rebasaron, con mucho, el número de firmas requeridas para que el instituto electoral local diera por cumplidos los requisitos.
La autoridad electoral validó un total de 518,979 firmas de habitantes de por los menos 286 de los 570 municipios del estado, cifra muy por arriba de las 308,605 firmas que se requerían, es decir, el 10% del listado nominal estatal que suma tres millones 86 mil 53 personas.
Jara será el primer gobernador morenista en enfrentar este ejercicio.
El gobernador desborda optimismo a pesar de que los números, sobre todo los relativos a seguridad, demuestran que el estado vive la peor ola de violencia en su historia reciente.
Ya sabrán los oaxaqueños si las ayudas sociales son suficientes para borrar las estadísticas.
Después no se quejen.
@adriantrejo






