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    Esta nota fue creada el martes, 14 febrero, 2017 a las 17:10 hrs
    Sección: El mundo

    Toronto.- En Canadá cobra cada vez mayor fuerza depositar en los servicios de internet la suerte de encontrar pareja estable, portar pronto un anillo de compromiso e iniciar una nueva vida.

    En este país multicultural de primer mundo, donde el uso de internet está generalizado, incluso en algunas comunidades indígenas de los territorios del norte, con un largo invierno y miles de inmigrantes solitarios, los sitios “online” para encontrar pareja se vuelven más comunes.

    Elite Single, Match, Catholic Match, eHarmony, c.date, be2, Spark.com, Plenty of fish, son algunos de los sitios que se ofrecen para encontrar pareja en forma “segura y discreta”. Incluso hay sitios para vegetarianos o veganos o personas amigables con el medio ambiente o para ciertas razas o credos.

    Estos sitios proveen un espacio “seguro” a las potenciales parejas para chatear, aunque no se hacen responsables de nada más, sólo dan consejos de seguridad.

    “Yo estaba incrédula y mis amigas me insistían porque encontraron pareja, pero yo no creía en absoluto en eso, no lo veía como que fuera algo real, me daba miedo”, dijo una mexicana que prefirió identificarse como Sarah.

    Originaria del norte de México, divorciada, madre de cuatro adolescentes y trabajadora de tiempo completo, pasó de la incredulidad a encontrar pareja y ahora porta orgullosa un anillo de compromiso.

    “Conocí a una amiga a la que le ha ido bien con estos sistemas de conocer pareja por internet hasta que me decidí. Primero estuve en sitios que no cobraban como práctica para darme una idea antes de ponerle interés y dinero, pero se siente uno más seguro en los que uno paga”.

    La entrevistada comentó que lo que la hizo decidirse es darse cuenta que no frecuentaba grupos de amigos solteros, por lo que se convenció de que los sitios “online” eran “una opción real”.   Sarah se registró en un sitio donde pagaba 100 dólares por seis meses y poco a poco fue entendiendo el funcionamiento.

    “La única manera de perderle el miedo es haciéndolo. Aprende uno a cómo cuidarse de no dar información personal, ni rastros específicos de dónde vives o trabajas”.

    Sarah sugirió que al registrarse en estos sitios “uno no debe de poner un perfil que parezca que uno está vendiendo un producto, como ponerse en ropa provocativa, sino mostrarse muy natural sin querer sobresalir”.

    Por su parte, la latina Alexandra Peñuela coincidió con que al principio el mecanismo amoroso virtual le daba desconfianza, pero luego accedió a “chatear y salir a conocer a alguien y ver qué pasa, y lo que Dios quiera”.

    “Apareció un candidato que por medio del chat me envió una carita feliz, me gustó su foto y su perfil y bueno, dije, vamos a devolverle otra carita feliz”.   Recuerda que pasaron los días “y no más contacto, seguí escribiéndome con algunos y después de un tiempo el caballero de la carita feliz me escribió”.

    Luego vinieron las llamadas cada vez con más minutos hasta que llegó el día de conocerse en persona. Se gustaron y siguieron saliendo, hasta que, como Alexandra dijo, “llegó la propuesta de matrimonio”.

    “Después de estar saliendo por dos años, de turnarnos cada fin de semana para vernos entre Toronto y Kitchener y de ver que  teníamos una relación estable y linda, nos casamos en el 2014 y gracias a Dios seguimos juntitos y felices”.

    Sarah, quien conoció a su pareja hace un año, él le propuso matrimonio y ella lo llevó a conocer a su familia a México, recomienda conocer al candidato en persona lo más pronto posible y ser sinceros de lo que busca cada quien.

    “Hay hombres que sólo quieren ir a bailar una noche y ya, pero otros sí buscan una relación a largo plazo. Yo a mi pareja le preguntaba mucho de su familia, sus hijos, sus papas, su trabajo. Para mí era importante que él estuviera feliz consigo mismo”, precisó.

    Sarah comentó que como madre de cuatro hijos de entre 13 y 25 años no es fácil reiniciar una relación: “tampoco fue fácil que supieran que conocí a mi compañero por internet, pero, como les dije, pues en dónde más, ahora esa es la forma de conocer personas y lo entendieron”.

    Las entrevistadas ahora saben que este sistema electrónico, medio impersonal y planeado, puede ayudar a alguien a encontrar pareja.

    “Hay que pedirles el teléfono, no darles el nuestro, hay que llamarlos de un teléfono público y decirle a una amiga cuando uno va a verse con esa persona; verlo en un café, no ir a la primera cita a bailar ni cenar. Si alguien te llama la atención, no dudes en contactarlo”, son algunas de sus recomendaciones.

    “Mi consejo: hay hombres buenos por ahí, sólo toca buscarlos”, dijo Alexandra, quien este Día de San Valentín tendrá, como muchas parejas felices, una velada romántica.

    En tanto Sarah expresó: “Sí lo recomiendo, nunca sabes dónde está tu pareja, hay buenas personas que ahí están registradas para encontrar a alguien, es una opción real. Me funcionó porque no soy de ir a bares y en estos sitios todos estamos ahí por eso mismo”.

    Este Día de San Valentín es un fuerte impulso para la economía nacional, porque 68 por ciento de los canadienses lo celebra, 58 por ciento compra regalo y 33 por ciento sale a cenar.

     





               



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